Cuando digo a las personas que mi objetivo principal se centra en la prevención del abuso infantil, muchos me preguntan: ¿cómo se previene el abuso infantil?

Prevenir el abuso infantil es muy diferente a prevenir alguna enfermedad o accidente porque requiere de una serie de estrategias y acciones que pueden ser más complejas de realizar. Usar el cinturón de seguridad es una simple acción que puede prevenir daños en accidentes de tránsito. Ponerse una vacuna es un simple hecho que puede prevenir muchas enfermedades. Desafortunadamente, no siempre es una simple acción o un simple gesto lo que puede prevenir el abuso infantil.

El abuso infantil requiere principalmente de un esfuerzo colectivo. Esto significa que la prevención al daño o a la enfermedad no depende de la persona afectada, sino de las personas que están a su alrededor. Un niño no puede ser responsable de prevenir su abuso. La carga de la prevención no puede caer en los niños, sino en los adultos que están a su alrededor.

Hay diversas estrategias para prevenir el abuso infantil. En Paraguay, un ejemplo de prevención es la campaña “Todos somos responsables” del Ministerio de la Niñez y Adolescencia, en la cual se busca crear conciencia sobre el abuso infantil y se busca que las personas reporten los casos que existen. Se provee de información sobre los signos o señales para detectar a niños que están siendo abusados, con el fin de intervenir para atender a los niños y evitar que continúen sufriendo de abusos. Además, se provee números de teléfonos y lugares a dónde recurrir para denunciar los casos. Para motivar a las personas a denunciar, se publican videos y mensajes de personas conocidas en el país como deportistas, periodistas, artistas, etc. Porque esta campaña se enfoca en lograr detectar los casos de abusos y evitar que se repitan o se prolonguen, podríamos decir que es un ejemplo de intervención terciaria y, tal vez, secundaria.

Existen otras estrategias e intervenciones que buscan evitar que el abuso ocurra en primer lugar; es decir, existen intervenciones de prevención primaria y secundaria del abuso infantil. Muchas de esas intervenciones son programas enfocados en los factores de riesgo y protectores que, según las investigaciones, están asociados al abuso infantil.

Es importante conocer y enfocarse específicamente en aquellos factores para lograr resultados favorables. Si en una comunidad se identifica que la poca comunicación entre padres e hijos es un gran riesgo para el abuso infantil, entonces la intervención buscará fomentar la buena comunicación y brindará estrategias tanto para padres como para hijos. De esta manera, se reducirá enormemente el riesgo de abuso en aquella familia y se podrá lograr evitar que ocurra en primer lugar. Si se descubre, por ejemplo, que el abuso de las drogas en los padres es otro gran factor de riesgo, la intervención seleccionará a aquellas familias en donde los padres se encuentran en aquella situación para ofrecer herramientas específicas que aborden tanto el abuso de las drogas como el buen trato a los hijos.

En los artículos siguientes y en al apartado «Abuso infantil» estaré compartiendo acerca de los factores de riesgo y factores protectores relacionados al abuso infantil así como también acerca de intervenciones y programas que están siendo implementados en otros países con el fin de prevenir el abuso infantil de manera primaria y secundaria.

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